domingo, 29 de septiembre de 2013

Visionarios: de las megaobras de Matas al TIL de Bauzá

Matas ya fue un visionario con sus obras. Con sus megalíticas obras que iban a crear empleo y riqueza para las Illes Balears. Bauzá lo es con el inglés. Quiere aplicar e imponer el trilingüismo, caiga quien caiga, porque es “bueno para nuestros hijos” (él no tiene, recordémoslo). 

Y, al igual que creía Matas, debe pensar que el futuro lo pondrá en su sitio. No hay nada más peligroso que apoderarse de la voz de la ciudadanía, hablar en su nombre y creerse en propiedad de la verdad absoluta.


Sin consenso, sin acuerdo, sin pacto no hay posibilidad de mejorar la educación de nuestros hijos/as.

Es necesario mejorar la educación. Hagámoslo. Es necesario. Pero alcancemos un acuerdo, un pacto sin la posibilidad de que pueda cambiarse al antojo de unos u otros.  

Es cierto que existen las mayorías simples (como la que tiene el PP en el Parlament) pero hay cosas que para ser cambiadas requieren un mayor respaldo. Un respaldo ya no sólo de los políticos (que vendría avalado por una mayoría cualificada de tres cuartas partes, o dos tercios, de nuestros representantes elegidos democráticamente) sino también del sector (en este caso de los docentes que son en definitiva quienes deben llevarlo a la práctica).

La libre elección de lengua (castellano/catalán) ya se puso en marcha el año pasado. Lo dimos por superado. No hace falta el TIL para eso (a no ser que se quiera acabar con el catalán).

Hace falta aumentar el nivel y  profesores/as que enseñen inglés a nuestros hijos/as y eso el TIL no lo resuelve. El TIL nos aboca, en estos momentos, a profesores/as que aún no están preparados (recordar que algunos de ellos estudiaron francés) y a clases de Educación Física y Plástica en inglés.


¿Es lo que puedan aprender de inglés en las clases de plástica o educación física, el nivel que queremos para nuestros hijos/as? Yo tengo muy claro que no. Quiero profesores y profesoras bien formadas, que sepan inglés, que sepan enseñar inglés. Más horas de inglés y no en detrimento de ninguna asignatura y ningún idioma.

Empecemos por formar al profesorado, a los actuales, por aumentar las clases de Inglés en Infantil (sólo se obliga  a una hora semanal). Es a esas edades cuando nuestros hijos/as son auténticas esponjas y tienen la capacidad de asimilar todo tipo de fonemas.

Y, echemos la vista a la formación de nuestros futuros profesores y profesoras. No bastan dos asignaturas de inglés en toda la carrera. Si no empezamos a formar a nuestros  futuros docentes ¿cómo podremos exigirles luego que enseñen inglés a nuestros hijos e hijas?

Sin duda, el TIL se ha convertido en una obra visionaria de un dirigente pero el tiempo pone a cada uno en su lugar.